Buceo

 

 

A pesar de que se puede bucear en puntos repartidos por toda la costa brasileña, pocos lugares pueden competir - y en cierta situación de desventaja - con otros destinos de nivel internacional.

El mejor y más conocido destino para bucear en Brasil es Fernando de Noronha. En sus mares se encuentran numerosas especies marinas, aunque casi no hay corales. Entre junio y noviembre la visibilidad de sus aguas llega a 50 metros. Hay tres compañías de buceo en la isla: Įguas Claras, Atlantis Divers y Noronha Divers.

Además del buceo con botella, en Noronha se puede practicar el buceo con tubo (snorkel) en numerosas playas. No hace falta contratar ninguna empresa para esta actividad. En el puerto de Santo Antonio hay un pecio al que se puede llegar nadando desde la playa. En la siguiente página oficial se encuentra una lista de los principales puntos de buceo en la isla.

Otro destino destacado para los buceadores (con botella), aunque de difícil acceso, es el Parque Nacional Marino de Abrolhos, en la costa sur del estado de Bahía.

Bonito, en el estado de Mato Grosso do Sul, ofrece la posibilidad de hacer buceo con tubo en ríos de aguas cristalinas.

Además de los tres destinos citados arriba, otros lugares en los que se puede bucear incluyen Maragogi (Maceió), Arraial do Cabo (Río), Ilha Grande (Río), Ubatuba (São Paulo) y Santos (São Paulo). En el resto de lugares del litoral brasileño donde se ofrece la posibilidad de bucear, conviene informarse antes sobre las condiciones y lo que se puede ver. En muchos casos la publicidad supera, y en mucho, a la realidad.