Falsos amigos
En lingüística conocemos a los falsos amigos como aquellos términos de parecida o idéntica grafía que en un idioma significan una cosa, y en otro, tienen un significado diferente. La cantidad de falsos amigos que existen entre las lenguas española y portuguesa es increíble, y dentro de poco espero tener publicado un diccionario al respecto. Pero aquí comienzo una serie con la que os quiero dejar con algunos que os pueden sacar de algunas situaciones comprometidas.
ALMOFADA. ¿La almohada de la pousada os está destrozando el cuello? Pedid que os den un travesseiro diferente. En portugués, almofada significa cojín.
AMEIXA. No os sorprenda ver ameixas en la verdulería: se trata de nuestras ciruelas. No es probable que veáis almejas en Brasil, son muy poco comunes.
BALA. Dada la precaria situación de la seguridad ciudadana en Brasil, es comprensible que os preocupéis si se os acerca alguien ofreciéndoos una bala. No temáis, las balas brasileñas, además de proyectiles, son también caramelos.
En Brasil, al igual que en otros países latinoamericanos, es muy normal que, con la excusa de no tener cambio, el comerciante os ofrezca una o varias balas (pueden ser también chicles) para redondear la cuenta.
BALSA. En muchos destinos turísticos en los que hay que atravesar un río os encontraréis con la palabra balsa. Que no os den escalofríos, que no os van a subir a una embarcación improvisada con troncos. Una balsa es un transbordador hecho y derecho, en el que muchas veces entran hasta camiones y autobuses.
BANHO Y BANHEIRO. Estos dos se las traen. Nuestro baño, con el significado de cuarto de baño, en portugués es el banheiro. El banho portugués, a su vez, es tanto el hecho de bañarse en la piscina o en la playa, como la ducha. Estou tomando um banho significa que te estás duchando.
BILHÃO. El bilhão brasileño es igual que el inglés: equivale a mil millones (o aquel engendro pergeñado por algún académico alucinado, el millardo). Nuestro billón es un trilhão en portugués, ¡menudo lío!
CACHORRO. Un cachorro en portugués es nuestro perro. A nuestros cachorros, les llaman filhotes. Si os alertan que el cachorro muerde, cuidado, pueden estar hablando de un enorme dóberman.
CAMAROTE. Además de tener el mismo significado que en español (compartimento dentro de un barco), en portugués camarote significa palco. No os sorprendáis, por tanto, si os encontráis con el término al ir a comprar entradas para algún espectáculo (en el sámbodromo hay muchos camarotes, cuyas entradas son mucho más caras que las del graderío de los comunes mortales).
CHOURIÇO. Si veis que el menú contiene chouriço, no esperéis que os sirvan el más delicioso cantimpalo. En portugués, chouriço significa morcilla.
COELHO. Por si surgiera la confusión en algún restaurante: el coelho portugués (cuya pronunciación se parece a "cuello") es nuestro conejo. Nuestro cuello se dice pescoço en portugués.
ESCRITÓRIO. Un escritório, en portugués, cuando se refiere al lugar de trabajo, es nuestra oficina. Una oficina, en portugués, es nuestro taller. Y nuestro escritorio español, con el significado de mueble, es una escrivaninha en portugués. Y en el contexto de informática, es el área de trabalho.
ESPANTOSO. Este falso amigo sí que puede provocar malentendidos, porque el espantoso portugués no tiene las connotaciones negativas del término español. En portugués, espantoso significa asombroso, admirable, sorprendente. Si queréis traducir nuestro espantoso al portugués, decid horrível.
ESQUISITO. Si le decís al cocinero que su comida estaba exquisita, y en vez de una sonrisa os pone una mal cara, no os sorprendáis. Esquisito en português significa raro, extraño. Para traducir exquisito al portugués, decid delicioso.
LAGARTO. En el no muy probable caso de que os encontréis la palabra lagarto en el menú, no tenéis ni que salir corriendo del restaurante ni emocionaros ante la posibilidad de probar una carne exótica. El lagarto portugués no es más que el redondo de ternera español (peceto en el español del Río de la Plata).
LARGO. El adjetivo portugués largo significa ancho en español. Hay dos palabras en portugués para traducir nuestro largo (el adjetivo): comprido y longo. Ya lo sabéis, no es lo mismo una calle larga (se extiende durante muchos kilómetros) que una rua larga (muy ancha, pero puede ser muy corta).
El portugués largo, cuando lo veáis al lado del nombre de una calle (Largo da Memória, Largo da Batata), significa plaza.
Para traducir al portugués la interjección ¡largo!, podéis usar fora! o vá embora!
LIMÃO. Es poco probable que este falso amigo provoque una hecatombe, pero no está de más saber que lo que los brasileños llaman limão en España, por lo menos, es una lima. Nuestro limón amarillo no es muy común en estas latitudes. Donde se encuentra, se conoce como limão siciliano.
MARISCO. En por lo menos las regiones Sur y Sudeste de Brasil, la palabra marisco, cuando aparece en un menú, suele significar específicamente mejillones, y no se usa como término genérico para referirse a otras especies de invertebrados marinos. Es bueno que lo sepáis para que no os llevéis ninguna sorpresa cuando os traigan un cuenco hasta arriba de mejillones en vez de la soñada langosta.
MARMELADA. Si se ha acabado la mermelada en el desayuno y queréis más, pedid geléia, que la marmelada en portugués es nuestro dulce de membrillo.
NOIVO. No es muy probable que este falso amigo os meta en algún lío terrible, pero no está de mal saber que en portugués noivo significa prometido. La palabra para novio en portugués es namorado.
OFICINA. Un escritório, en portugués, cuando se refiere al lugar de trabajo, es nuestra oficina. Una oficina, en portugués, es nuestro taller. Y nuestro escritorio español, con el significado de mueble, es una escrivaninha en portugués. Y en el contexto de informática, es el área de trabalho.
PIMENTA. Si os preguntan si queréis pimenta en la comida, ¿qué respondéis? ¿Qué sí, pensando ingenuamente que os la van a condimentar con esos dos ingredientes básicos en la mano de cualquier cocinero, la sal y la pimienta? Pues no. Pensadlo dos veces, porque en portugués la pimenta es nuestra querida guindilla (chile o ají en partes de Latinoamérica). Las hay de todos los tipos, tamaños y colores, las hay bastante pacíficas y las hay terriblemente feroces, del tipo que os harán lanzaros desesperadamente a por el extintor más cercano. En general, la comida de la región Nordeste de Brasil lleva bastante pimenta. Que lo sepáis. En caso de duda, siempre podéis preguntar, "esta pimenta é ardida?". Por cierto, si en el mismo Nordeste os dicen que un plato es quente, significa que es muy picante - no tiene nada que ver con la temperatura física del plato-.
PIMENTÃO. Vaya por donde, el pimentão portugués no es el equivalente del españolísimo pimentón.
En portugués, pimentão significa pimiento (el morrón rioplatense). Pimentón, el condimento, se traduce al portugués por colorau
POLVO. No os asustéis si en el menú aparece el término polvo. No van a coger un trapo y pasarlo por encima de los muebles para serviros la capa de suciedad acumulada. Polvo en portugués significa pulpo. Nuestro polvo en portugués se dice pó.
REDE. Si os dicen que vais a dormir en una rede, que no os entre complejo de atún o de sardina. Una rede es una hamaca (hamaca paraguaya en el español del Cono Sur).
ROXO. Cuando se refiere al color, roxo en portugués significa morado. Ahora, si se refiere a un hematoma en la piel, equivale a moradura. En portugués, rojo se dice vermelho.
RUIVO. Una ruiva es una pelirroja (sí, un ruivo es un pelirrojo). Nuestro rubio en portugués es loiro. Interesante saberlo para que si en un momento de ligoteo se os ocurre señalar que os gusta la ruiva aquella que está en la barra del bar, no os estéis refiriendo sin saberlo a la pelirroja que está al lado (el mismo principio se aplica a ruivos y pelirrojos).
SALSA. Probablemente os miren con cara rara si pedís salsa para acompañar alguna comida. En portugués, salsa significa perejil. Nuestra salsa se dice molho en portugués.
SORVETE. En portugués, un sorvete es un helado. Se encuentran de todos los tamaños, colores y sabores, y generalmente son deliciosos. Nuestro sorbete en portugués es un sorbet.
VITAMINA. No os preocupéis si alguien os pregunta si queréis una vitamina. Además de la sustancia, en portugués de Brasil una vitamina es una bebida preparada echando leche a un zumo de frutas. ¡Una delicia! Eso sí, si la higiene del lugar en el que os vais a tomar la vitamina no os inspira mucha confianza, pedid únicamente un zumo (um suco), sin la leche.
